
Crítica de 'Backrooms': un perturbador viaje a las fauces del mundo virtual
Lo que el terror hace mejor que cualquier otro género de ficción es reinventarse para reflejar las pesadillas que el 'zeitgeist' experimenta, y baste recordar para probarl...
Lo que el terror hace mejor que cualquier otro género de ficción es reinventarse para reflejar las pesadillas que el 'zeitgeist' experimenta, y baste recordar para probarlo que el germen de 'Backrooms' es una leyenda urbana creada en internet a partir de visiones de espacios liminales -estancias anónimas y aparentemente inocuas cuyo vacío genera desazón- que, de hecho, son la metáfora perfecta del mundo 'online': un laberinto lleno de imágenes e ideas a menudo inquietantes y sin sentido en las que es fácil perderse y en las que suelen anidar monstruos. Basada en su propia serie web, y poseedora de una estética que captura la gramática del folclore virtual, la primera película de Kane Parsons convierte esos no-lugares, a la vez símbolo y deconstrucción del modo de vida capitalista, en pertubador escenario compartido de lo banal y lo sobrenatural.